Alejandro Maass, Premio Nacional de Ciencias Exactas: “La matemática tiene un rol cada vez más importante frente a las transiciones actuales”

El destacado investigador inauguró el Año Académico Matemático de nuestra universidad con la conferencia magistral “Cruzando escalas en la biología desde la matemática”, reflexionando sobre la democratización del conocimiento y los desafíos de la formación interdisciplinaria.

La Universidad Tecnológica Metropolitana dio inicio por primera vez a su Año Académico Matemático con una visita de alto nivel: el Dr. Alejandro Maass Sepúlveda, galardonado con el Premio Nacional de Ciencias Exactas 2025. La jornada, presidida por la vicerrectora académica Sandra Gaete Mejías; la decana María Soledad Toledo Bejar; y el profesor Ricardo Castro Santis, jefe de Ingeniería Civil Matemática, congregó a autoridades, docentes y estudiantes en torno a la conferencia “Cruzando escalas en la biología desde la matemática”.

Maass Sepúlveda, quien es investigador del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile e integrante del Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma, ha sido una figura fundamental en el desarrollo de la bioinformática en Chile. Su presencia en el Campus Ñuñoa subraya el crecimiento de esta área en la UTEM, que hoy se proyecta con fuerza a través de sus programas de pregrado y postgrado.

Este encuentro fue fruto de la colaboración entre Ingeniería Civil Matemática, el Magíster en Biomatemática y el Departamento de Matemática, con el apoyo de MatBio-UTEM, EduMat-UTEM, la Dirección de Vinculación Académica con el Medio y el Centro de la Facultad de Ciencias Naturales, Matemática y del Medio Ambiente. En este contexto, conversamos con el académico sobre la importancia de la transdisciplina y cómo el reconocimiento nacional ha reafirmado su convicción sobre el impacto social de la ciencia.

Tras recibir el Premio Nacional de Ciencias Exactas 2025, ¿cambió de alguna forma su perspectiva sobre el rol democratizador que tienen los científicos en dar a conocer el conocimiento?

Yo siempre he creído que tenemos un rol, y por eso trabajo en el Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile; siempre he creído que tenemos que, aunque nos cueste, retribuir de alguna manera. No es fácil, porque transmitir matemáticas al gran público, si uno quiere ser simplemente difusor o hacer aplicaciones de las matemáticas en problemas societales, requiere preparación; no es evidente tampoco. Son problemas donde hay que saber armar equipos transdisciplinarios, donde lo que importa son los problemas y no las jerarquías disciplinarias.

Siempre he estado convencido de esto. Obviamente, con el premio uno refuerza mucho más esa idea al pensar en lo que ha hecho en su historia o lo que quiere hacer hacia adelante. Soy de los convencidos de que la matemática tiene un rol social, societal, y que es cada vez más importante frente a las transiciones que vivimos. Por eso hay que cultivarla para hacerla crecer como matemática, pero también para que sea útil en los distintos problemas que estamos enfrentando.

Usted ha sido clave en la creación del Laboratorio de Bioinformática y Matemática del Genoma. Desde su experiencia, ¿considera que en Chile existe el ecosistema necesario para que se sigan conjugando los trabajos de biólogas/os y matemáticas/os?

Creo que somos una masa crítica pequeña todavía, pero estoy convencido de que tenemos un cuerpo de docentes e investigadoras/es de calidad en muchas universidades y en muchas regiones. Eso significa que es un problema de tiempo. Tenemos que cultivarla, generar los acercamientos y formarnos de manera distinta. Todas y todos, no sólo las/os biólogas/os o matemáticas/os, tenemos que formarnos distintas/os para poder trabajar de manera multidisciplinaria.

¿Qué mensaje le dejaría a las y los estudiantes que hoy cursan Ingeniería Civil Matemática o el magíster en Biomatemática en la UTEM?

Yo les diría que fuerza, porque se les viene duro, pero es un «duro entretenido». Es una época de transformación con la inteligencia artificial. Hace dos años nos estaban mostrando herramientas como ChatGPT y en las universidades decíamos: «hagamos que no se copien las y los estudiantes». Hoy día decimos: «el o la que no usa estas herramientas, no está aprovechando toda la tecnología para el conocimiento».

Se viene una época de explosión tecnológica con muchos problemas complejos a nivel ambiental y de otro tipo. Mi mensaje es: fórmense bien, sean flexibles y vean la matemática no como un conjunto de herramientas estáticas, sino como algo que ellos mismos van a tener que dinamizar en la medida que la ingeniería se vaya acercando a ellas y ellos.