Natalia Caicedo, directora Magíster en Arquitectura y Tecnología UTEM: “Apuntamos a fortalecer y consolidar el sello de la universidad”

El magíster integra a académicos de diversas disciplinas, combinando aportes del diseño y de la ingeniería eléctrica. Además, incorpora tecnologías avanzadas como realidad virtual y aumentada, drones y robótica.

A partir de su experiencia doctoral en Francia, Natalia Caicedo se especializó en construcción en madera, conocimientos que quiso plasmar en el pregrado de nuestra universidad tan pronto se integró. Sin embargo, con el tiempo advirtió que estos contenidos requerían un mayor nivel de especialización, por lo que resultaban más adecuados para un programa de postgrado que permitiera canalizar y profundizar este aprendizaje. Así nació el magíster de carácter interdisciplinario que integra arquitectura, diseño e ingeniería.

Uno de los aspectos más destacados del programa de Magíster en Arquitectura y Tecnología es precisamente su enfoque interdisciplinario, que reúne a académicos de diversas áreas. Desde el diseño participan especialistas en innovación y materiales; desde la ingeniería eléctrica, docentes que abordan programación y algoritmos, principalmente en lenguaje Python; y también se suman expertos en herramientas digitales.

El programa, además, incorpora el uso de tecnologías avanzadas como realidad virtual y aumentada, drones y robótica. En este último ámbito, se han desarrollado proyectos colaborativos con carreras de la Facultad de Ingeniería.

El programa se imparte en formato semipresencial y busca formar especialistas provenientes de la arquitectura y áreas afines, con competencias avanzadas en diseño y fabricación mediante tecnologías digitales, orientadas a la innovación, optimización y desarrollo sostenible de proyectos y procesos en distintas escalas: objeto, arquitectura y ciudad.

Se espera que las y los egresados del magíster sean capaces de diseñar, innovar y optimizar proyectos mediante el uso de tecnologías digitales y procesos de fabricación, integrando creatividad, sostenibilidad y pensamiento crítico. Para ello, el programa contempla dos líneas de desarrollo: Diseño asistido por tecnologías digitales y Fabricación aplicada a las escalas de objeto, arquitectura y ciudad.

Según indica la directora del Magíster en Arquitectura y Tecnología, este programa busca fortalecer el sello tecnológico institucional, un ámbito que aún presenta importantes desafíos. En ese sentido, junto al Doctorado en Hábitat Construido y Territorio, contribuirá a consolidar esta dimensión dentro de la universidad.

Para conocer más sobre el programa, Natalia Caicedo responde.

¿A qué necesidades busca responder el programa?

-El magíster apunta a integrar tecnología en tres áreas principales: diseño, arquitectura y urbanismo. Actualmente, estas disciplinas están siendo transformadas por herramientas como la inteligencia artificial, la programación y la automatización. Esto permite, por ejemplo, desarrollar modelos predictivos para analizar fenómenos urbanos como inundaciones o incendios, así como implementar nuevas formas de construcción mediante impresión 3D o robótica.

Asimismo, se abordan innovaciones en materiales, incluyendo el desarrollo de alternativas biodegradables a partir de recursos como algas, cáscaras de huevo o micelio.

¿Cómo evalúa la preparación actual de los profesionales en estas áreas?

-Existe un amplio campo de desarrollo. Hoy, herramientas como la inteligencia artificial permiten que profesionales sin formación avanzada en programación puedan desarrollar soluciones tecnológicas.

Sin embargo, es fundamental complementar estas herramientas con una comprensión integral de los procesos de diseño, construcción y planificación urbana.

¿Cómo proyectan el programa a futuro?

-Se está trabajando en la generación de convenios internacionales con universidades de Europa y América Latina, lo que permitirá fortalecer la colaboración académica y la movilidad estudiantil.

El objetivo es posicionar el programa como un referente en la región, especialmente en un campo que aún tiene amplio potencial de desarrollo en Latinoamérica.