Problemática de algas marinas investiga estudiante mexicano en la UTEM

Eduardo José López Torres, alumno del Tecnológico de Monterrey, trabaja junto a la profesora Carola Bahamondes Donoso, del Depto. de Biotecnología, para perfeccionar su tesis doctoral, combinando la experiencia en enzimas de nuestra universidad con soluciones sustentables.

Una importante colaboración internacional se está llevando a cabo en el Laboratorio de Biotransformaciones del Depto. de Biotecnología de la Facultad de Ciencias Naturales, Matemática y del Medio Ambiente (FCNMMA) de la UTEM. Se trata de la incorporación de Eduardo José López Torres, estudiante del Doctorado en Biotecnología del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, conocido como Tecnológico de Monterrey, quien arribó a la institución a finales de abril para desarrollar una estancia de investigación focalizada en la economía circular y la gestión ambiental.

El proyecto de López se centra en una problemática que afecta gravemente al ecosistema marino y al turismo norteamericano desde hace más de una década.“Estamos evaluando cómo funcionaría emplear ciertas enzimas producidas por microorganismos en la degradación de la pared celular de una macroalga que afecta el Golfo de México. Esta macroalga se llama sargazo, llega todos los años por toneladas, desde el 2010, y se ha vuelto un problema internacional”, explica el investigador mexicano, cuya propuesta busca diseñar una vía tecnológica para aprovechar este residuo de la mejor forma posible. “Ya actualmente tenemos un aprovechamiento de pigmentos, hacemos una extracción con solventes verdes, y lo que estamos probando ahorita es combinar esa metodología con enzimas para mejorar la extracción de los pigmentos, o ir a un segundo paso en el cual aprovechamos las azúcares disponibles de la pared celular”, agrega.

La alianza científica nació a través del contacto con la co-tutora del estudiante en México, la doctora Danay Carrillo Nieves —quien supervisa la tesis junto al doctor Tomás García Cayuela, ambos del claustro de Biotecnología del Tecnológico de Monterrey—. Al respecto, la académica a cargo del laboratorio en la UTEM, la doctora Carola Bahamondes Donoso, señala que “con la Dra. Carrillo conversamos hace algunos meses y vimos que tenemos temas en común en nuestras investigaciones. Ella se encarga mucho de todo lo que es economía circular, aprovechamiento de residuos, obtención de biocompuestos a través de residuos orgánicos. En ese contexto, vislumbramos la posibilidad de esta estadía con su estudiante que estaba trabajando con un residuo que a nosotros igual no estaba importando mucho, que es el sargazo”.

La pasantía se extiende entre el 28 de abril y el 29 de mayo. A pesar de contar con un periodo acotado de aproximadamente cinco semanas, los resultados en el laboratorio han superado las expectativas iniciales de las investigadoras, abriendo inmediatamente la puerta a futuras publicaciones conjuntas.

Sinergia científica, divulgación y proyección internacional

López Torres detalla que eligió la UTEM para este intercambio debido al posicionamiento estratégico de la universidad en la región. “Nosotros conocemos del trabajo de la doctora Bahamondes y de la UTEM en general, tienen mucho desarrollo en la parte biotecnológica y específicamente la doctora tiene mucha experticia en la parte enzimática, que es algo que nosotros hemos empezado a incursionar”, comenta el estudiante, enfatizando que el uso de estas metodologías en sargazo representa una innovación inédita en Latinoamérica.

Más allá del trabajo de laboratorio, Eduardo López posee una activa faceta pública: cuenta con cinco años de trayectoria en divulgación científica como Missy D’Point, la “Bruja de la ciencia”, una de las primeras drag queens en Latinoamérica dedicadas a esta labor a través de su podcast Missy’s Lab. Su enfoque se centra en el agua y el medio ambiente, lo que le ha permitido integrar el Consejo Estatal para el Cambio Climático del Estado de Jalisco representando al sector de la diversidad sexual, además de exponer sobre la incorporación de las personas LGBTIQ+ en la academia.

Esta perspectiva se alinea con su visión sobre el quehacer científico y el resguardo de los recursos naturales. “Muchas veces creemos que la ciencia es algo complicado que no cualquier persona puede hacer, que solamente las/os eruditas/os pueden meterse en ella, pero realmente la ciencia es algo que cualquier persona puede hacer, y que hacemos realmente desde nuestra casa (…) El irle perdiendo el miedo, el meternos más a fondo en las cosas que nos rodean, nos permite tener una visión más integral de nuestra vida, y con ello podemos también empezar a darnos cuenta de la importancia de cosas como cuidar el medio ambiente, gestionar los recursos y comprometernos con las causas que realmente nos atraviesan”, reflexiona, mientras que la doctora Bahamondes Donoso concluye que “este hito consolida a la UTEM en el extranjero como una plaza fuerte en investigación y tecnología de residuos”.